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qué beber durante el verano para cuidarse y refrescar

Qué beber durante el verano para cuidarse y refrescarse

El verano trae consigo altas temperaturas, más horas de sol y una mayor necesidad de mantener el cuerpo hidratado. Elegir correctamente las bebidas que consumimos durante esta época no solo ayuda a combatir el calor, sino también a cuidar nuestra salud y mantener buenos niveles de energía. 

Por eso, conocer qué beber durante el verano para cuidarse y refrescarse puede marcar la diferencia entre sentirse agotado o disfrutar plenamente de los días más calurosos del año. El calor se puede convertir en un gran enemigo, con lo que hay que hacer todo lo posible para vencerlo. 

La hidratación es fundamental para el funcionamiento del organismo. Cuando las temperaturas aumentan, el cuerpo pierde más líquidos a través del sudor y necesita reponerlos de forma constante. Aunque el agua sigue siendo la mejor opción para hidratarse, existen otras bebidas saludables que pueden aportar nutrientes, vitaminas y minerales beneficiosos para el bienestar general.

¡Descubre qué beber durante el verano para cuidarse y refrescarse!

Agua

¿Qué beber durante el verano para hidratarse y refrescarse? No hay bebida más importante en la época estival que el agua. Mantener una buena hidratación ayuda a regular la temperatura corporal, mejora la digestión y contribuye al correcto funcionamiento de órganos y músculos. 

Los expertos recomiendan beber entre 1,5 y 2 litros diarios, aunque en épocas de mucho calor o actividad física esta cantidad puede aumentar. Incluso, también se debe beber más de lo esperado para limpiar los riñones.

Para quienes encuentran aburrido beber agua sola, una excelente alternativa es preparar aguas infusionadas con frutas frescas como limón, naranja, sandía o pepino. También se pueden añadir hojas de menta o hierbabuena para aportar frescura sin necesidad de recurrir a bebidas azucaradas.

Zumos naturales y smoothies

Los zumos naturales elaborados en casa son otra buena opción para hidratarse durante el verano. A diferencia de los refrescos industriales, los zumos caseros contienen vitaminas y antioxidantes procedentes de la fruta fresca. Sin embargo, conviene no abusar de ellos debido a su contenido natural de azúcar.

Los smoothies también se han convertido en una bebida muy popular en los meses de calor. Preparados con frutas, hielo y, en ocasiones, yogur natural o bebidas vegetales, aportan energía y saciedad. Algunas combinaciones especialmente refrescantes son:

  1. Sandía y menta.
  2. Plátano y fresas.
  3. Mango y coco.
  4. Piña y naranja.

Además de refrescar, estas bebidas ayudan a incorporar fruta de forma sencilla y deliciosa. De todas maneras, comer unas cuantas piezas al día es la solución perfecta. 

Té frío e infusiones

El té frío es otra alternativa saludable para combatir el calor. Tanto el té verde como el té negro o las infusiones de frutas pueden consumirse fríos y aportar una sensación muy refrescante. Prepararlos tú mismo en tu hogar permite controlar la cantidad de azúcar y evitar conservantes innecesarios.

El té verde destaca por su contenido en antioxidantes y por su capacidad para estimular ligeramente el metabolismo. 

Agua de coco

Cuando hablamos de qué beber durante el verano para cuidarse y refrescarse, tenemos que destacar que el agua de coco ha ganado popularidad en los últimos años gracias a sus propiedades hidratantes. Rica en potasio y minerales, es especialmente útil después de practicar ejercicio o pasar mucho tiempo al sol.

Aunque no debe sustituir completamente al agua, puede ser una bebida interesante para reponer electrolitos de forma natural. Eso sí, es recomendable elegir versiones sin azúcares añadidos. ¡Sigue bebiendo agua!

Bebidas que no debes consumir

Tan importante como saber qué consumir es conocer qué bebidas es mejor limitar durante el verano. Los refrescos azucarados, las bebidas energéticas y el exceso de alcohol pueden favorecer la deshidratación y aportar grandes cantidades de calorías vacías.

El alcohol merece una mención especial, ya que aumenta la pérdida de líquidos y puede provocar sensación de fatiga y agotamiento en los días más calurosos. Por ello, conviene moderar su consumo y alternarlo siempre con agua.

También es recomendable evitar bebidas extremadamente frías. Aunque producen una sensación inmediata de alivio, el cuerpo necesita esforzarse más para equilibrar la temperatura interna.

Consejos para una buena hidratación

Muchas personas esperan a tener sed para beber agua, pero la sed es una señal de que el cuerpo ya ha comenzado a deshidratarse. Por eso, es recomendable beber pequeñas cantidades de líquido de forma frecuente a lo largo del día.

Algunos consejos útiles incluyen:

  1. Llevar siempre una botella de agua reutilizable.
  2. Consumir bebidas naturales sin azúcar añadido.
  3. Evitar la exposición prolongada al sol en las horas centrales del día.
  4. Tomar frutas frescas entre horas.
  5. Incrementar el consumo de líquidos después de hacer ejercicio.

Crear estos hábitos puede ayudar a prevenir golpes de calor y mejorar el bienestar general durante toda la temporada estival. ¡Disfruta del verano!