octubre 2026

Cuando llega el otoño, el cielo se pone gris y el sofá parece tener poderes magnéticos. Salir a caminar cuesta el doble. Sin embargo, seguir caminando cuando llueve no exige ser un atleta ni disfrutar de los chaparrones. Basta con adaptar la rutina, vestirse bien y dejar de esperar a que el tiempo sea perfecto. Porque, seamos sinceros, si vivimos en una zona lluviosa, podemos pasarnos meses esperando ese día ideal.